Parkinson

Parkinson

La enfermedad de Parkinson es una enfermedad asociada con el cerebro que consiste en afectar especialmente a la movilidad y al desarrollo de los movimientos. La enfermedad de Parkinson afecta especialmente a personas de edad avanzada, convirtiéndose la segunda patología neurodegenerativa más habitual tras el Alzheimer.

El Parkinson se caracteriza por una evolución progresiva. Lo distintivo de la enfermedad es una pérdida persistente de las células nerviosas del cerebro que contienen dopamina. Las causas que lo originan son todavía desconocidas, razón por lo cual también es conocido como parkinsonismo idiopático, lo que significa: idiopático = sin causa reconocible.

El diagnóstico del Parkinson gira alrededor de los síntomas que presente el paciente, parte vital es el historial clínico, además de lo concluyente del examen. Si los pacientes afectados por Parkinson manifiestan un precursor de dopamina (L-dopa), reaccionan bien en un inicio sus molestias tienden a mejorar. Esta reacción típica demuestra que se trata de Parkinson.

Respecto a los síntomas; los síntomas no motores, el dolor presente en un 60% de los afectados, fatiga 50%, psicosis 50%, somnolencia diurna excesiva 12% -84%, el insomnio 55%. Los síntomas anteriormente mencionados tienden hacer los más frecuentes.

Otros síntomas pueden tratarse del trastorno de la conducta del sueño REM. En alrededor de un 46% – 58% de los casos, conductas impulsivas y compulsivas 13-25%) o deterioro cognitivo leve 30%.

Hoy en día no es posible la curación de la enfermedad de Parkinson, pero gracias un tratamiento individualizado para el Parkinson se puede extender la esperanza de vida del paciente elevando su calidad de vida considerablemente. Los tratamientos en torno al Parkinson en los últimos años se han empleado efectivamente a través de medicamentos contra el Parkinson. La logopedia, la fisioterapia y la ergoterapia son complementos efectivos en el tratamiento del Parkinson.

El Parkinson se posiciona entre las enfermedades neurológicas con mayor alcance en España. De acuerdo a la SEN, un 2% de los mayores españoles de 65 años y un 4% de los mayores de 85 años padecen párkinson.

 

Definición de la enfermedad de Parkinson

La enfermedad de Parkinson hace alusión a el nombre de James Parkinson (1755-1824), médico inglés y reformador social, que fue quien expuso la enfermedad por primera vez.

La enfermedad de Parkinson se trata de una enfermedad del cerebro, que sus efectos tienden a perjudicar especialmente a la movilidad y al desarrollo de los movimientos. El Parkinson no se trata de una parálisis, caso contrario, se trata de un empobrecimiento creciente de los movimientos que también puede manifestarse sin sacudidas, sin temblores.

De acuerdo a datos estadísticos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), entre 120.000 y 150.000 españoles se ven perjudicados por esta enfermedad de la que, cada año, se diagnostican unos alrededor de unos 10.000 nuevos casos, de ellos 1.500 en pacientes menores de 45 años de edad.

 

Causas de la enfermedad de Parkinson

Hoy en día se desconocen las causas directas de la enfermedad de Parkinson, o bien Parkinson o parkinsonismo primario. Es por tal razón que también es denominado parkinsonismo idiopático (idiopático = sin causa reconocible).

El desencadenante de la enfermedad está asociada una escasez de dopamina en el cerebro. Este punto determinante de la dopamina se debe a que lentamente mueren las células nerviosas que contienen dopamina en la sustancia negra. La razón por la cual mueren estas células nerviosas mueran es incierta.

Además de la enfermedad de Parkinson, que se manifiesta por causas desconocidas, se diferencian otros tres síndromes de Parkinson, considerados extraños, cuyos patrones de formación sí son conocidos:

Enfermedades de Parkinson familiares: con causa genética.
Parkinsonismo secundario o sintomático: su origen se ve influenciado por factores ambientales u otras enfermedades.
Parkinson plus o Parkinson atípico: enfermedad neurodegenerativa.

 

Síntomas de la enfermedad de Parkinson

La sintomatología típica y especial especialmente del Parkinson es:

– Encarecimiento o empobrecimiento de los movimientos, desde hipocinesia hasta acinesia.
– Rigidez muscular.
– Temblor.

En casos donde la enfermedad de Parkinson ha progresado a un estadio intermedio, se manifiestan los siguientes síntomas:

– Incontinencia urinaria.
– Actividad intestinal lenta (estreñimiento).
– Disfunción eréctil, alteraciones visuales, perturbación del olfato y disfagia (dificultad para tragar).

En casos extraños del Parkinson, los síntomas pueden progresar y presentar una crisis acinética, que se caracteriza por la total incapacidad de movimientos, estos se manifiestan repentinamente La crisis acinética precisa una emergencia con riesgo de muerte, en tales casos es requerido el ingreso urgente en un hospital. En estas situaciones los afectados no pueden ni tragar ni hablar.

 

Diagnóstico de la enfermedad de Parkinson

Por lo general uno de los métodos empleados para diagnosticar Parkinson es el conocido test de L-dopa. La L-dopa es una precursora de la dopamina, que en pacientes con Parkinson se manifiestan en una menor densidad. También es necesario conocer el historial del paciente y prestar atención a sus síntomas.

Además para reafirmar un diagnostico también se emplean otros métodos como:

– Tomografía computarizada (TAC).
– Tomografía por resonancia magnética (TRM).
– Examen con ultrasonidos a través del cráneo (sonografía transcraneal).
– Exámenes de medicina nuclear como el PET (tomografía por emisión de positrones) y el SPECT (tomografía computarizada por emisión de fotones individuales).

 

Tratamiento de la enfermedad de Parkinson

El tratamiento frente a la enfermedad de Parkinson gira alrededor del bienestar del paciente y encontrar una estrategia terapéutica individual que ayuden a:

– Aliviar las molestias motoras, mentales y psíquicas.
– Conservar a largo plazo la calidad de vida o la independencia para las actividades cotidianas.
– Conservar la independencia en la familia y la sociedad.
– Estar activo profesionalmente el mayor tiempo posible.
– Evitar las enfermedades acompañantes y las complicaciones.
– Mitigar al máximo posible los efectos secundarios del tratamiento del Parkinson.

El tratamiento farmacológico de la enfermedad de Parkinson, para aliviar así las molestias, consiste en:

– L-dopa: precursora de la dopamina.
– Agonistas de dopamina: imitan los efectos de la dopamina.
– Inhibidores de la MAO-B e inhibidores de la COMT: bloquean la disminución de dopamina

 

Evolución de la enfermedad de Parkinson

La evolución del Parkinson se caracteriza por ser progresiva y lenta, esto varía de un paciente a otro. Gracias a un tratamiento individualizado y personalizado, es posible extender la esperanza de vida de los pacientes de Parkinson y mejorar notoriamente su calidad de vida.

 

Prevención de la enfermedad de Parkinson

En relación a la prevención frente a la enfermedad de Parkinson, no existe ninguna medida que se pueda optar para su prevención directa.

 


 

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