Incontinencia Urinaria

Incontinencia Urinaria

La incontinencia urinaria por sus siglas (IU), se refiere a cualquier pérdida involuntaria de orina que pueda perjudicar de forma considerable a la autoestima del paciente. La incontinencia urinaria cuenta con un impacto bastante alto, puede llegar a impactar a cualquier persona pero su tendencia asciende con la edad y se exponen más a sufrirla las mujeres, de dos a cuatro veces más en relaciona a los hombres. La incontinencia urinaria se relaciona con el envejecimiento, la obesidad, la diabetes, enfermedades neurovasculares, y también puede relacionarse con el embarazo, entre otras causas.

Una vejiga sana, como modelo original es capaz de retener la orina de forma natural. Esta capacidad se define continencia. No obstante, la continencia no es innata, esta particularidad es desarrollada durante la infancia. Cuando no es posible retener la orina de la vejiga, existe una micción involuntaria. Las posibles causas pueden involucrar alteraciones orgánicas, infecciones, movilidad restringida, problemas psicológicos considerables como ser depresiones y también algunos fármacos, entre otras. La incontinencia urinaria es una patología puede suceder tanto en niños como en adultos.

Actualmente se determinan dos factores más frecuentes para el origen de la incontinencia urinaria en la mujer y se asocian con el embarazo y el parto vaginal. Si existe IU durante el embarazo, este panorama tiende a predecir el mismo problema durante el posparto y la presencia de incontinencia a los 5 años del parto. La causa del porque el embarazo puede considerarse un factor de riesgo para la incontinencia urinaria en el posparto se puede argumentar por la sobrecarga que precisa el útero gestante sobre las estructuras del suelo pélvico y por la minimización del colágeno en el tejido conjuntivo. Además también es considerado un factor de riesgo el tamaño del bebé al nacer, lo que implica una alta incidencia cuando el bebé pesa más de 4 kilos.

La diabetes mellitus se considera un factor de riesgo, así mismo la restitución estrogénica por vía oral y el índice de masa corporal, lo que significa que tener sobrepeso u obesidad es un factor de riesgo. También se asocian aquellos factores en algunos tipos de incontinencia urinaria la edad avanzada, los antecedentes familiares, el consumo de tabaco y café.

Por lo general en el hombre los factores de riesgo que intervienen para sufrir incontinencia urinaria se asocian por lo general con la edad avanzada, la presencia de síntomas de las vías urinarias inferiores, las infecciones, el deterioro funcional y cognitivo, los trastornos neurológicos y la prostatectomía radical.

El tratamiento frente a la incontinencia urinaria y de primera base, se enfoca en técnicas de modificación conductual sobre hábitos miccionales, la rehabilitación muscular del suelo pélvico o a la modificación de hábitos de vida, como por ejemplo bajar de peso, dejar de fumar, reducir el consumo de líquidos y cafeína, practicar más ejercicio físico con regularidad o cambios en la dieta. En tratamiento de la incontinencia urinaria también puede precisar de fármacos o un tratamiento quirúrgico, esto se condiciona al grado de IU y de cada caso en especial.

La incontinencia urinaria no es un síntoma de riesgo para la vida del afectado, sin embargo deteriora la calidad de vida e impacta negativamente su autoestima.

 

Definición de incontinencia urinaria

La Sociedad Internacional de Continencia, por sus siglas (ICS) determina a la incontinencia urinaria (IU) como cualquier pérdida involuntaria de orina. En términos generales la incontinencia urinaria no se trata una enfermedad, sino la consecuencia de una alteración, ya sea en el mecanismo micción-continencia, o bien en el almacenamiento y retención de orina en la vejiga.

Existe un espectro amplio de formas de incontinencia urinaria, las principales se relacionan con esfuerzo, de urgencia y mixta:

– La incontinencia de urgencia.
– La incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE).
– La incontinencia urinaria mixta.
– La incontinencia por rebosamiento.
– Una enuresis nocturna.
– Incontinencia funcional.

Las incidencias señalan que las mujeres son más vulnerables a sufrir de incontinencia urinaria en comparación a los hombres. Esto es específicamente un hecho para la incontinencia de esfuerzo. Las tendencias en la mujer comprenden que la incontinencia urinaria presenta dos picos de incidencia que van entre los 45 y los 54 años, y a partir de los 60 años, especialmente después de los 75 años.

 

 

Causas de la incontinencia urinaria

Los factores más habituales para la incontinencia de urgencia comprenden:

– Inestabilidad del músculo de la vejiga (detrusor).
– Infecciones de las vías urinarias.
– Los tumores de la vejiga o del tracto urinario.
– Esclerosis Múltiple.

La incontinencia urinaria de esfuerzo se implica con la asociación de un mecanismo de bloqueo afectado entre el cuello de la vejiga y la uretra, que desemboca a la debilidad de la vejiga. Entre las causas de la incontinencia de esfuerzo se encuentran:

– Las operaciones en la zona pélvica.
– Lesión o estiramiento en extremo de los músculos pélvicos inferiores durante el parto.
– La carencia de estrógeno, como en el caso de la menopausia.
– Debilidad del suelo pélvico.

La incontinencia por rebosamiento se presenta cuando la presión de la vejiga es mayor que la presión del cierre uretral. Este patrón de incontinencia urinaria perjudica específicamente a los hombres. Entre algunas causas de este modelo de incontinencia se encuentran:

– Un agrandamiento benigno de la próstata especial en hombres.
– Estrechamiento u obstrucción de la uretra u órganos vecinos o por tumores urinarios.
– Daño en los nervios, en situaciones como una neuropatía autonómica como la ocurrida en la diabetes mellitus.

Además determinados fármacos y sustancias pueden generar incontinencia urinaria, como ser:

– Alcohol.
– Bloqueantes a-adrenérgicos (en mujeres).
– Relajantes musculares.
– Diuréticos de asa.
– Antipsicóticos.
– Inductores del sueño.
– Anticolinérgicos.
– Calcioantagonistas.

También se consideran varios factores de riesgo que influyen a incontinencia urinaria. Para ambos casos, tanto en hombres y mujeres son factores de riesgo: los accidentes cerebrovasculares, trastornos neurológicos, lesiones medulares, padecer demencia, un cáncer de vejiga o la diabetes.

 

Síntomas de la incontinencia urinaria

La sintomatología más habitual en pacientes que sufren incontinencia urinaria (IU), incluye:

– Incapacidad para controlar la emisión de orina.
– En algunos casos se puede presentar dolor con el llenado de la vejiga o con la micción sin que implique infección en la vejiga.
– Debilidad del chorro urinario, acompañada o no de percepción del vaciado completo de la vejiga.
– Aumento de las ganas y la frecuencia de micciones.
– El derrame involuntario de la orina puede ocurrir al toser, realizar ejercicio físico, levantar pesos o cambiar de posición rápidamente.

 

Diagnóstico de la incontinencia urinaria

En primera base el diagnóstico es preciso conocer el tipo de incontinencia con la que se tratara. A continuación, se procede a un análisis de orina para evaluar microhematuria o la presencia de otros elementos anormales en la orina. Para estudiar la incontinencia urinaria, se emplea el conocido diario miccional.

Entre tanto en los hombres con incontinencia urinaria las exploraciones médicas consisten en examinar, además de los órganos genitales, el recto y la próstata; mientras tanto en mujeres con incontinencia urinaria se procede a un examen ginecológico.

 

Tratamiento de la incontinencia urinaria

En cualquier caso que pueda presentar de continencia urinaria, los tratamientos para tal patología inician por los menos invasivos, como ser implementar cambios de estilo de vida, dieta y ejercicios, hasta llegar a terapias que incluyen fármacos e incluso la cirugía, en las situaciones en los que no resulten los anteriores.

 

Evolución de la incontinencia urinaria

Las complicaciones que pueden intervenir y ser asociadas con incontinencia urinaria componen la comorbilidad, los factores ligados a algunos fármacos y además aquellas complicaciones que pueden surgir de cirugía por incontinencia.

 

Prevención de la incontinencia urinaria

Entre los factores de riesgo que implican una incontinencia urinaria son el sobrepeso y la obesidad, el sedentarismo, mantener una dieta inapropiada, el tabaquismo, incurrir en varios embarazos y el envejecimiento. Entre estos factores, existen aspectos que son tratable y los cuales se pueden prevenir para mitigar el problema de la incontinencia urinaria.

Entre las medidas de prevención se cuentan:

– Hidratación necesaria, se recomienda por lo menos dos litros de agua al día.
– Evitar la ingesta de líquidos antes de dormir.
– Conservar una dieta equilibrada abundante en frutas y verduras, reducir los alimentos diuréticos y picantes.
– Practicar ejercicio físico moderado, incluyendo ejercicios de suelo pélvico.

 


 

Información obtenida de fuentes externas. Desde www.salud-vida.es no nos hacemos responsables del uso o interpretación que se le dé a la información aquí mostrada ni de la autenticidad o veracidad de la misma.

 

También te puede interesar

COMPARTE ESTA PÁGINA EN TUS REDES SOCIALES

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *