Hepatitis B

Hepatitis B

La hepatitis B se refiere a una inflamación del hígado que se representa por ser contagiosa. La hepatitis B es una patología cuya notificación es obligatoria de acuerdo a la legislación española.
En la hepatitis B el agente patógeno causante de la infección es el virus de la hepatitis B (VHB). Por lo general se considera que la transición de la patología tiende a ser favorable y esta se resuelve sin complicaciones algunas.

La transmisión del virus de la hepatitis B se genera mediante la sangre incluyendo otros fluidos corporales como por ejemplo el semen. En España se posiciona la transmisión es la sexual como la primera vía de transmisión y es por tal razón que la hepatitis B también a su vez se define como una enfermedad de transmisión sexual. Antes de seis meses tras haberse percibido la infección, se manifiestan ciertas molestias como ser el malestar general que incluye dolor de cabeza, dolores articulares y musculares, carencia de apetito e ictericia.

En los casos donde se confirma la existencia de una hepatitis B aguda suele ser suficiente emplear un tratamiento enfocado en los síntomas, estos incluye por ejemplo el reposo en cama y prescindir del alcohol, y por lo general termina resolviéndose por sí misma.

Se estima que hasta un diez por ciento de los casos de hepatitis B aguda adoptan un patrón crónico, con posibles complicaciones de riesgo. Frente a los casos de la hepatitis B cómo tratamiento se administra el Interferón Alfa y fármacos enfocados contra el virus responsable (antivirales). Se aconseja la vacunación contra la hepatitis B y medidas generales de precaución

 

Definición de la hepatitis B

La hepatitis B es un término que se deriva del griego hépar, hépatos = hígado, -itis = inflamación. Es por tal razón que se define como una inflamación con tendencia contagiosa aguda o crónica, especialmente del hígado, y esta es resultado de una infección por el virus de la hepatitis B (VHB).

Esta enfermedad hepática puede llegar al extremo de perjudicar las células del hígado, lo que puede abrir brecha ciertas alteraciones de la función hepática.

Como la hepatitis B es transmisible por vía sexual, también es definida y conocida como una enfermedad de transmisión sexual.
La hepatitis B se trata de una de las enfermedades infecciosas que se manifiesta con gran tendencia: datos estiman que más de 1 de cada 3 personas ha padecido o ha estado infectado alguna vez con el virus de la hepatitis B.

Las tendencias señalan que aproximadamente 350 millones de personas (que representan el 5% de la población mundial) padecen hepatitis B crónica. Las regiones donde la infección por hepatitis B se encuentra más extendida son el centro de África, Sudeste de Asia, Sur y Este de Europa y el Pacífico.

 

Causas de la hepatitis B

La causa principal y más habitual de la infección de la hepatitis B, se trata del virus de la hepatitis B (VHB). Dicho virus es un virus ADN de doble cadena que pertenece a la familia de los hepadnavirus (asociados al ADN de la hepatitis). La hepatitis B únicamente puede afectar a las personas.

La hepatitis B es una patología que puede ser transmitida de diversas formas, como por ejemplo a través de la sangre u otros fluidos corporales, como ser el semen, las lágrimas, el calostro y la saliva, rutas por las cuales los que el virus desemboca en el cuerpo mediante las membranas mucosas o lesiones pequeñas de la piel en el cuerpo.

Existen determinados factores de riesgo para la infección con hepatitis B de los cuales se pueden mencionar:

– Contacto regular con sangre o productos sanguíneos en el caso de personal médico.
– Uso de jeringuillas contaminadas, en casos de la adicción a las drogas vía parenteral (intravenosa).
– Transfusiones de sangre frecuentes.
– Diálisis

 

Síntomas de la hepatitis B

Una hepatitis B puede representarse por una sintomatología variad. Se estima que un tercio de todas las enfermedades de hepatitis B es asintomática, esto significa que puede presentarse sin síntomas o molestias, razón por la cual a menudo no se detecta.

En panoramas donde la hepatitis B refleja signos de enfermedad, entonces suelen manifestarse síntomas generales bastante representativos como:

– Cansancio
– Decaimiento
– Dolor de cabeza
– Pérdida de apetito
– Pérdida de peso
– Dolor muscular y articular
– Sensación de presión en el abdomen superior derecho
– Fiebre

Seguidamente y por lo general la hepatitis B refleja los síntomas típicos de la ictericia en un tercio de las personas perjudicadas, lo que implica:

– Orina oscura (coluria).
– Defecación clara (acolia).
– Color amarillo de la piel o los ojos (ictericia).

La transición de la hepatitis B y el alcance de los síntomas se asocian en gran manera de la edad y del estado general de los afectados. Específicamente en los adultos esto puede convertirse en un curso difícil.

 

Diagnóstico de la hepatitis B

En la hepatitis B el diagnóstico gira en torno al patógeno directo o indirecto: si existe una infección del virus de la hepatitis B (VHB), se determina en la sangre de las personas afectadas los componentes del virus, en este caso los determinados antígenos VHB (HBsAg y HBeAg) y el ADN del virus — así mismo como anticuerpos contra el virus.

Para tal fin se procede al empleo pruebas especiales. Se ha confirmado que determinados anticuerpos todavía se pueden encontrarse años después de una infección.

 

Tratamiento de la hepatitis B

El tratamiento contra la hepatitis B se emplea en relación al tiempo que se prolonga la infección del virus: por ejemplo y en el casi de una hepatitis B aguda es decir, que fue adquirida recientemente, como regla establecida y general bastan las medidas ayudan a aliviar los síntomas.

Entre tanto contra la hepatitis B crónica se recurre a la administración de diversos medicamentos, especial y específicamente el interferón alfa, el interferón pegilado Alfa 2a además de agentes contra los virus denominados medicamentos antivirales como lamivudina, entecavir, telbivudina, adefovir o tenofovir.

En situación donde la hepatitis B evoluciona desfavorablemente y genera una insuficiencia hepática, es preciso realizar un trasplante de hígado.

 

Evolución de la hepatitis B

Por lo general la hepatitis B cuenta con una favorable evolución. La tendencia señala que en adultos la hepatitis B (VHB) se resuelve por sí misma en aproximadamente el 90% de los casos en un corto periodo de tiempo.

No obstante, el virus de la hepatitis B aguda continua permaneciendo toda la vida en las células del hígado.

Se precisa que aproximadamente de 0,5 a 1% de la totalidad de los casos de hepatitis aguda, ésta evoluciona de manera violenta y rápida, lo que se denomina como hepatitis fulminante, que puede ser mortal.

Con respecto a la hepatitis B crónica, esta tiende a aumentar el riesgo de desarrollar tumores malignos de hígado 100 veces en relación a la población general.

 

Prevención de la hepatitis B

La hepatitis B se puede evitar efectivamente tras el empleo de determinadas medidas de prevención. La vacuna respectiva actúa y protege contra la infección del virus de la hepatitis B. Además es necesario implementar precauciones durante las relaciones sexuales a través del uso de preservativos, controles apropiados en productos sanguíneos, protección del personal médico contra el contacto con la sangre y el uso de jeringuillas limpias para adictos a las drogas.

 


 

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