Glaucoma

Glaucoma

Al hablar de glaucoma, se hace referencia a las más de 60 enfermedades que atrofian el nervio óptico y que a su vez generan alteraciones en la visión con la minimización del campo visual, lo que se refiere a la pérdida del campo visual, entre tanto si no existe tratamiento, puede presentarse ceguera.

Hoy en día el glaucoma es una enfermedad que por los momentos no cuentan con una cura, a pesar de no contar con una cura, este puede ser tratable y su objetivo se encamina hacia aminorar los daños causados sobre la visión. No obstante estadísticamente se estima que uno de cada diez afectados por glaucoma se verá perjudicado por la pérdida de visión a pesar del tratamiento. Estas pérdidas son irreversibles.

Se consideran que un porcentaje aproximadamente un 2% de la población sufre glaucoma. En relación con España, existen aproximadamente un millón de personas afectadas por el glaucoma, sin embargo la mitad de ellas no perciben esta patología.

Es común que el glaucoma no manifieste casi siempre síntomas por lo que puede pasar desapercibido y en muchas ocasiones este tienden ser diagnosticado cuando ya existe una pérdida de visión. Para diagnosticar el glaucoma el oftalmólogo requiere el llevar a cabo una serie de pruebas especiales, entre ellas la tonometría, la paquimetría, la gonioscopia, la campimetría y la oftalmoscopía.

Especialmente a partir de los 40 años se aconseja implementar un control regular de la presión intraocular, especialmente si cuentan con factores considerados de riesgo. Se considera que si la persona cuenta con determinados factores de riesgo, este control debe ser adelantado, se sugiere a partir de los 35 años.

El glaucoma se posiciona como la segunda enfermedad que deriva en una ceguera en el mundo, de acuerdo a los estimados de la Organización Mundial de la Salud.

El glaucoma se clasifica en:

– Uno de los más frecuentes es el glaucoma primario de ángulo abierto.
– Glaucoma de ángulo cerrado (glaucoma agudo).
– Glaucoma congénito.
– Glaucoma secundario.

 

Definición de glaucoma

El glaucoma es un término que hace referencia al conglomerado de la diversidad de enfermedades del ojo que atrofian el nervio óptico. Estas enfermedades oscilan alrededor 60 enfermedades que integran el conglomerado. Por su parte el glaucoma cuenta con tres características relevantes:

– Incremento de la presión intraocular.
– Proliferaciones de la visión que restringen el campo visual. El campo visual se refiera a la porción del espacio que el ojo es capaz de observar sin movimiento alguno de la cabeza ni de los ojos.
– La papila del nervio óptico adopta forma de embudo, lo que se refiere a excavación papilar y su tejido se contrae, lo que se conoce como atrofia del nervio óptico.

El glaucoma se puede clasificar entre diferentes patrones:

– Glaucoma primario de ángulo abierto.
– Glaucoma sin elevación de la presión intraocular.
– Glaucoma de ángulo cerrado, también conocido como glaucoma agudo.
– Glaucoma congénito.
– Glaucoma primario o secundario.

Estimaciones apuntan que el glaucoma afecta aproximadamente al 2% de la población general, frecuentemente a personas de la mayor edad, personas de 70 a 80 años tienden a padecer la enfermedad ocho veces más en comparación de las personas con 30 y 40 años.

 

Causas del glaucoma

Por lo general una de las causas más habituales del glaucoma se trata del incremento de la presión intraocular. Dicha presión debe mantenerse por encima de 21 mmHg para convertirse en un indicativo de glaucoma, sin embargo no siempre una hipertensión intraocular puede originar la enfermedad.

Existen casos donde el glaucoma se puede originar debido a una afectación de la irrigación vascular del nervio óptico y de la retina, en estos casos glaucoma neovascular. Esto se asocia con enfermedades que impactan a las arterias y con la hipertensión arterial.

Relacionados al glaucoma de ángulo abierto, las causas más comunes de su origen se deben a la elevación de la presión intraocular. Además se estiman diversos factores de riesgo de importante relevancia:

– Edad que supera a los 65 años.
– Antecedentes familiares relacionados con el glaucoma.
– Diabetes mellitus.
– Enfermedades cardiovasculares.
– Inflamaciones relevantes del ojo.
– Miopía.
– Tratamientos con corticoides.

Mientras tanto el glaucoma de ángulo cerrado, en este patrón de glaucoma se diferencia entre los siguientes factores de riesgo:

– Un globo ocular pequeño, se presenta más comúnmente en los pacientes con hipermetropía
– Antecedentes familiares asociados con glaucoma o diferentes enfermedades oculares.

Respecto al el glaucoma congénito, se asocian predisposiciones genéticas que hasta hoy en día no están totalmente esclarecidas.

 

Síntomas del glaucoma

Los síntomas del glaucoma se presentan en relación al tipo de glaucoma que se presenta:

– Glaucoma de ángulo abierto: este patrón puede evolucionar sin que sus síntomas sean perceptibles, si aumenta la presión intraocular es posible que se manifiesten halos luminosos. Si el glaucoma evoluciona se reflejan determinados defectos en el campo visual provocando ceguera.
– Glaucoma de ángulo cerrado (glaucoma agudo): se caracteriza porque el ojo se torna duro y muy rojo.
– El paciente tiende a padecer dolor de cabeza, náuseas, vómitos y sudoración excesiva.
– Glaucoma congénito: se distingue ya que el ojo genera mucha lágrima, se torna sensible a la luz, lo que se denomina como fotofobia y los párpados permanecen tensos.
– Glaucoma secundario: manifiesta síntomas característicos de un glaucoma.

 

Diagnóstico del glaucoma

Para la determinación de un diagnóstico es precisa la realización de diferentes pruebas, entre las cuales destacan:

– Campimetría que consiste en la evaluación del campo visual del ojo.
– Tonometría se basa en medir la presión intraocular.
– Paquimetría, este mide el grosor de la córnea.
– Gonioscopia, consiste en la valoración del ángulo camerular, donde se drena el humor acuoso.
– Oftalmoscopia, es la exploración de manera directa sobre el origen del nervio óptico en la retina.

Tratamiento del glaucoma

El glaucoma precisa de un tratamiento oftalmológico específico de acuerdo a las condiciones en que se haya manifestado la patología.

– Glaucoma de ángulo abierto: gotas oculares, medicamentos combinados con otros fármacos, tratamiento con láser, implante valvular.
– Glaucoma de ángulo cerrado/glaucoma agudo: cirugía, cirugía con láser, la iridotomía y la iridoplastia.
– Glaucoma congénito primario: la goniotomía, la trabeculectomía, implante valvular.
– Glaucoma secundario: gotas oculares y el preciso tratamiento de la enfermedad desencadenante.

 

Evolución del glaucoma

Un tratamiento temprano interviene favorablemente en los diferentes patrones del glaucoma. En caso de que un glaucoma se mantenga sin tratamiento alguno, esto puede implicar en muchos grandes partes de los casos la ceguera, es importante destacar que no existe solución alguna para las pérdidas del campo visual.

 

Prevención del glaucoma

En la prevención de un glaucoma es vital la intervención de un control regular de la presión intraocular. Por lo que se aconseja y a la vez recomienda se recomienda el control de la presión intraocular cada año, esto si se cuentan con los factores de riesgo que desencadenan un glaucoma.

 


 

Información obtenida de fuentes externas. Desde www.salud-vida.es no nos hacemos responsables del uso o interpretación que se le dé a la información aquí mostrada ni de la autenticidad o veracidad de la misma.

 

También te puede interesar

COMPARTE ESTA PÁGINA EN TUS REDES SOCIALES

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *