Quiste mamario

Quiste mamario
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Un quiste mamario es derivado de una lesión que se presenta específicamente en la mama. Por lo general es característico que este se presentarse en forma de un bulto semejante a un saco rodeado por una cápsula y que contiene líquido que puede ser poco o muy viscoso. En primera instancia, el término de referencia – quiste no es indicativo si se trata de una alteración maligna o benigna. En el pecho pueden manifestarse quistes, también definidos como quistes mamarios, o aislados – quistes solitarios, o bien pueden llegar a ser múltiples como en el caso de enfermedades tales como la mastopatía, que se trata de una alteración benigna del tejido de las glándulas mamarias.

Los quistes mamarios en términos generales no propicios para generar ninguna molestia. Por tal razón los quistes normalmente tienden a ser detectados a través de la exploración táctil que lleva a cabo el ginecólogo o en la autoexploración mamaria. En ocasiones determinadas el pezón o mamila expulsa una secreción, lo que puede ser una señal de un síntoma que deriva en un quiste mamario y por cual amerita una consulta médica. En caso de la sospecha de la existencia de un quiste mamario, el médico procede a realizar una ecografía del pecho para establecer un diagnóstico. En ciertos casos son requeridos otros métodos de estudios, tales como una mamografía.

Por lo general, casi nunca es requerido un tratamiento para los quistes mamarios. Es posible que el médico pueda vaciar los quistes con un pinchazo o un pequeño corte. En caso de que continúen reproduciéndose, el médico procede a su eliminación definitiva; en tales casos se puede estar tratando de un tumor maligno (cáncer de mama).

 

Definición de quiste mamario

Un quiste se refiere a un bulto que adopta la forma de saco, este se encuentra rodeado por una cápsula que contiene un líquido. En las primeras instancias, el término quiste no es un término significativo que derive en una alteración maligna o benigna. Los quistes pueden llegar a aparecer en la totalidad del cuerpo, y en el pecho lo hacen en forma de quistes mamarios.

Por lo general, lo normal es que se traten de alteraciones benignas de los tejidos que, en circunstancias específicas o por determinados cuadros patológicos, desembocan en malignos. Si se cuenta con la presencia de varios quistes en uno o en ambos pechos, se trata por lo general de una mastopatía fibroquística, lo que significa alteración benigna del tejido de las glándulas mamarias. Además puede encontrarse un tumor benigno, papiloma intraductal, respectivamente en los quistes.

 

Causas de un quiste mamario

Los quistes mamarios derivar de un cumulo de causas diferentes. En caso que las salidas de los lobulillos se encuentren bloqueadas y se acumula líquido dentro, pueden manifestarse quistes mamarios.

Por otra parte, los quistes solitarios pueden ser congénitos. No obstante, las causas más habituales de los quistes mamarios son las alteraciones benignas del tejido de las glándulas mamarias. Lo que refiere a mastopatía, que se manifiestan en especial durante o después de la menopausia. Los quistes además tienden a manifestarse en esta etapa; la mayoría de las mujeres con quistes mamarios oscilan edades entre 45 y 55 años.

 

Síntomas de un quiste mamario

Los quistes mamarios en muy extrañas ocasiones son motivo de manifestación de síntomas. La mayoría de las veces únicamente pueden ser detectadas por la exploración táctil en el ginecólogo, la autoexploración mamaria o a través de una ecografía. Pueden ser dolorosos de forma instantánea cuando se exponen a la palpación, especialmente en la fase premenstrual. Si se expulsa líquido del pezón puede ser un síntoma de la presencia de quistes mamarios.

 

Diagnóstico de un quiste mamario

En primera base, el ginecólogo consolida el diagnóstico de quistes mamarios, posterior a la ejecución de diversos estudios: puede palpar las cápsulas de tejido que midan y sobrepasen un centímetro de diámetro.

A través de una ecografía se puede observar el tamaño, el espesor y la posición de los quistes. Para excluir otras enfermedades, sobre todo tumores, se lleva a cabo una mamografía.

Si de ser necesario, se continúan las investigaciones, el médico a realizar una punción de los quistes bajo control ecográfico. El líquido resultante es examinado bajo el microscopio.

Si tras este proceso se continúan obteniendo resultados inciertos, el médico puede examinar las paredes del quiste a través de una neumocistografía. Dicho método consiste en que el médico punciona los quistes, inyecta medios de contraste y los llena de aire. El aire tiene como finalidad comprimir los medios de contraste desde dentro hacia la pared de los quistes mamarios, de tal forma que se crea una delgada capa en ella. En una radiografía puede ser posible el observar esta delgada capa de medios de contraste. Y es de tal manera que puede inspeccionarse la pared interna de los quistes mamarios.

Tras la realización de los métodos anteriores, y si dicho procesos no son suficientes para consolidar un diagnóstico certero, el médico extirpa los quistes y hace que examinen los tejidos. De tal formar establecer si se trata de un tumor maligno (cáncer de mama).

 

Tratamiento de un quiste mamario

El tratamiento de los quistes mamarios se asocia principalmente con su naturaleza: si se presenta y se observa alguna alteración, el médico procede a la extirpación los quistes. Antes de llevar a cabo la operación se procede por lo general a realizar una mamografía para ratificar la existencia de otros quistes, que pueden ser extirpados en la operación a través de punción o directamente. En los quistes mamarios que han pasado desapercibidos, el tratamiento se basa en un control trimestral de los quistes que se logra a través de una ecografía. Si se es requerido el vaciar los quistes, el médico lleva a cabo una punción con una aguja hueca o los abre con una pequeña incisión. Si los quistes son persistentes y vuelven a surgir, la opción su eliminación mediante cirugía

 

Evolución de un quiste mamario

La evolución de los quistes mamarios generalmente ese caracteriza por no presentar tener complicaciones: los quistes mamarios se tratan de alteraciones benignas que, si son normales, pueden dejarse. Mientras tanto, si se lleva a cabo una punción e incluso el vaciado del quiste, puede ser requerido para establecer un diagnóstico. En caso que los quistes continúen reproduciendo o se manifiestan alteraciones en la ecografía o bajo el microscopio, el médico procede a la extirpación del quiste a través de una pequeña cirugía.

 

Prevención de un quiste mamario

En términos globales, no existe ninguna medida preventiva que pueda detener los quistes mamarios. Para excluir una enfermedad grave, es necesario consultar con su ginecólogo si percibe cualquier alteración en su pecho, por ejemplo, si se expulsa líquido del pezón.

 


 

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