Difteria

Difteria
Difteria
Nota: 5 de 5 (100%) de (100%) 1 voto[s]

Se denomina la difteria como una enfermedad infecciosa aguda que es originada por un tipo de bacteria con la capacidad de producir una toxina denominada Corynebacterium diphtheriae.

La difteria se caracteriza por afectar únicamente al ser humano y está en un mínimo porcentaje de los casos puede provocar la muerte del paciente.

La transmisión de la enfermedad se da por medio del aire, ya sea a través de la tos, estornudos o besos. Posteriormente se manifiesta un malestar general que incluye fiebre, dolor de garganta, dolor abdominal y dolor en las extremidades. De las difterias, una de las más comunes es la difteria faríngea, que progresa con una inflamación de la mucosa faríngea de color rojo vivo, placas blanco-grisáceas y voz ronca.

El periodo de incubación que se refiere al tiempo entre el momento de la infección y la manifestación de los síntomas, es generalmente de dos a cinco días, llegando hasta los ocho días.

La toxina diftérica a nivel sistémico en una estimación mínima y en casos muy escasos, puede generar miocarditis, parálisis, incluyendo trastornos de la deglución y disfunción hepática y renal.

El tratamiento temprano es imprescindible para el pronóstico de la difteria. Si se llega al punto de que está presente complicaciones, se dificulta el tratamiento y se extiende el proceso de recuperación.

Actualmente existen diversas probabilidades frente al tratamiento de la difteria. La antitoxina diftérica, el antídoto que el médico a cargo puede administrar con tan solo la sospecha de que el paciente padece la infección. Este puede inhibir únicamente la toxina patógena que aún no se ha adherido a las células. Los antibióticos erradican el germen, facilitando así a la reducción de la producción de toxinas.

Frente a un caso de difteria, es importante para proteger y librar a otras personas del contagio, es imprescindible el hospitalizar a los enfermos para su debido tratamiento, aislarlos y que únicamente sean atendidos por personal con inmunidad activa, esto se refiera a que sean vacunados y con anticuerpos para la bacteria en cuestión.

Gracias a la vacuna hoy en día y al tratamiento antibiótico y al desarrollo del anticuerpo (antitoxina), la difteria es actualmente menos peligrosa que en tiempos pasados.

De acuerdo a la ley de protección contra enfermedades infecciosas, la detección del agente patógeno, la sospecha de infección, la enfermedad y la muerte por difteria son, desde el 1 de enero de 2001, de declaración obligatoria en Europa.

La difteria se posiciona como una enfermedad de extensión mundial. Es bastante frecuentemente en zonas climáticas templadas y tiene un impacto máximo en otoño e invierno. Es a través de la inmunización activa (vacunación), que la difteria se ha logrado minimizar, sin embargo no ha sido erradicada. Desde hace años, en Europa ya solo se registran un reducido número de casos, la mayoría han sido derivados por estancias en el extranjero.

 

Definición de difteria

La difteria es una enfermedad aguda infecciosa, es generalmente originada por la bacteria Corynebacterium diphtheriae. El agente patógeno solo puede generar la enfermedad cuando se produce una toxina (sustancia tóxica) determinada. Esta puede llegar a modificar la estabilidad de la membrana celular, lesionando o destruyendo de tal forma las células.

Las toxinas a demás actúan a distancia sobre órganos que se encuentran alejados del foco de infección, como por ejemplo el corazón, los riñones o el hígado. Esto hace un poco de inclinación hacia las graves complicaciones de la difteria.

La difteria se presenta de forma local en las regiones infectadas, específicamente en las amígdalas, la garganta y el espacio nasofaríngeo, y desencadena allí una inflamación que desemboca en la muerte tisular, en forma de placas blanco-grisáceas.

La Región Europea de la OMS, en el informe Salud para todos en el siglo XXI, constituye como propósito alcanzar una tasa de incidencia de difteria inferior a 0,1 por 100.000 habitantes.

 

Causas de la difteria

Las causas de la difteria se originan por medio de su agente patógeno. La causa de la difteria hace referencia a la infección generada por el agente patógeno Corynebacteium diphteriae, una bacteria del tipo de los actinomycetales. El detonante en sí de la enfermedad se trata de una toxina producida por el patógeno, que tiene como objetivo desestabilizar la membrana celular, lesionando o matando así a la célula infectada.

Las infecciones por Corynebacterium diphtheriae son de proporciones mundiales. El reservorio del agente patógeno es directamente el ser humano.

Tras el seguimiento y estudio profesional, el agente patógeno se ha ido detectando en animales domésticos, como ser en perros y gatos. También se ha legado a confirmar el primer caso de transmisión posterior al contacto a través de un gato. En este caso específico se trata de otro patógeno, el Corynebacterium ulcerans. Esta bacteria está fuertemente asociada con el patógeno típico de la difteria y además puede provocar en algunos casos la enfermedad.

 

Síntomas de la difteria

La sintomatología de la difteria suele manifestarse especialmente en las amígdalas y a la faringe. En algunos casos puede afectar la laringe, la nariz, la tráquea o los bronquios.

Por lo general la difteria inicia su manifestación de forma gradual con dolor de garganta, aumento de la temperatura corporal llegando hasta 39 ºC, acompañado de ciertas molestias en la deglución. La difteria medida evoluciona, se presentan síntomas como ronquera, ruidos respiratorios, parálisis del velo del paladar e inflamación de los ganglios linfáticos, posteriormente puede llegar a desarrollarse amigdalitis y faringitis con placas blanco-grisáceas (llamadas pseudomembranas), que no solo se pueden ser visibles en las amígdalas, sino también pueden reflejarse en el paladar y la campanilla, y en algunos casos se esparce hasta legar a la laringe.

En la difteria laríngea se caracteriza porque sus inicios la predominan la tos y la ronquera. En relación a la difteria nasal de los lactantes y de los niños pequeños, generalmente se manifiesta un goteo nasal.

En la difteria. Los síntomas son similares a los de otras enfermedades infecciosas cutáneas. La vía de entrada del patógeno son las lesiones ocasionada en la piel. En la difteria conjuntival, las conjuntivas generan una secreción acuosa sanguinolenta y se forman membranas

 

Diagnóstico de la difteria

Por lo general el diagnóstico de la difteria consiste en la atención de los síntomas enfermedad, y su confirmación se basa en la realización de un frotis de las placas formadas en las mucosas, ya se trate de la faringe o de la nariz. En el laboratorio, se especifica el agente patógeno y se ratifica el diagnóstico.

Para este tipo de diagnóstico, la confirmación microbiológica tardar unos días, razón por la cual frente a una sospecha se indica un tratamiento de forma empírica.

 

Tratamiento de la difteria

Los tratamientos frente a la difteria consisten en:

– Aislamiento del enfermo.
– Antitoxina diftérica. El antídoto se da ante la sospecha.
– Antibióticos de elección, generalmente son la penicilina o la eritromicina.
– Monitorización de las constantes vitales para detectar y tratar a tiempo las posibles complicaciones.

 

Evolución de la difteria

Un tratamiento temprano es imprescindible en el pronóstico de la difteria. Si se desarrollan complicaciones, se obstaculiza el tratamiento y se alarga la recuperación.

Las evoluciones mortales de la difteria se reducen cada vez más. En la última gran epidemia en el año 1994 en Rusia fallecieron menos del 5% de los afectados.

 

Prevención de la difteria

La difteria se puede prevenir directamente a través la vacunación. Esta inmunización activa, con la llamada vacuna toxoide, brinda inmunidad y evita la enfermedad en un gran porcentaje de los casos.

 


 

Información obtenida de fuentes externas. Desde www.salud-vida.es no nos hacemos responsables del uso o interpretación que se le dé a la información aquí mostrada ni de la autenticidad o veracidad de la misma.

 

También te puede interesar

COMPARTE ESTA PÁGINA EN TUS REDES SOCIALES

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *