Cólera

Cólera

El cólera se trata de una enfermedad diarreica que es origina por su principal causante, la bacteria Vibrio cholerae. La cólera es una enfermedad que si no es tratada debidamente puede provocar la muerte del paciente. El contagio de las bacterias sucede especialmente a través de agua potable que se encuentra contaminada con materia fecal.

La bacteria del cólera se compone de un veneno definido como exotoxina, este veneno puede producir la pérdida masiva de líquido en el intestino de hasta 20 litros al día.

Los síntomas clásicos del cólera son el inicio repentino con diarrea acuosa indolora (“como agua de arroz”). El cólera por lo general no presenta cuadros de fiebre, sino principalmente náuseas y eventualmente vómitos. La gran pérdida de líquido y electrolitos genera fuertes calambres musculares, incluyendo además una alteración del metabolismo que puede provocar una conmoción. Si no se trata el cólera debidamente, este puede producir un colapso circulatorio y un fallo de los riñones que puede resultar dañino.

Frente al cólera el tratamiento más importante se basa en la sustitución lo más pronto posible de fluidos y electrolitos. Para mayor efectividad existen disponibles bebidas con soluciones y sobre todo infusiones. Si el cólera se trata efectivamente, la tasa de mortalidad ese reduce al 1%.

Desde 1991 el cólera se desarrolla específicamente en África, América del Sur y sureste de Asia. La medida de prevención vital frente del cólera en los viajes es cuidar en todo tiempo la higiene alimentaria (por ejemplo, usar solamente agua potable filtrada).

 

Definición del cólera.

Históricamente el cólera se conoce desde el siglo VI a.C. en la India. La fuente de propagación era el río Ganges, desde donde se extendió a Europa a comienzos del siglo XIX. El cólera es una enfermedad se puede segmentar en siete pandemias de cólera.

Una de las primeras pandemias tuvo lugar en 1817 y llegó hasta Europa oriental. Impulsado por la navegación por vapor, el cólera se extendió en todo el mundo desde 1826 y llegó a Alemania en 1831-1832. En este episodio de esta epidemia de cólera murió el filósofo Georg Wilhelm Friedrich Hegel en Berlín.

Desde el año 1960 se han manifestado al menos de diez pandemias de cólera. Una de las últimas fue desencadenada por la subunidad (biotipo) El Tor.

En su recorrido desde Célebes, favoreció a los brotes en la década de 1970 en el sur de Europa, y en África en la década de 1980. Desde 1991 el cólera se esparció en el Perú y por toda América. El cólera fue tomando forma endémica también en África (África Occidental y Central en 1998/1999) y en el sudeste asiático (Indonesia). A finales de 1992 se describe un nuevo tipo de la enfermedad del cólera en la India y Bangladesh. Este nuevo serotipo 0139 (Bengala) ha dado lugar a brotes importantes en toda Asia.

Actualmente, de acuerdo a cifras del Instituto Nacional de Estadística de España en los últimos años se han manifestado escasos casos cólera, se estima un estadísticas de 0 a 3 casos por año. Como enfermedad de los viajes, el cólera tiende a ser adquirido en los viajes de ocio a determinadas zonas endémicas.

Es importante resaltar que no todas las personas contagiadas con el virus del cólera terminan enfermando. Por eso se distingue por las heces consiguientemente en un término de una a dos semanas si hay bacterias contagiosas. Únicamente si hay sospecha de cólera existe la obligación de declararlo en España. El cólera se posiciona como una de las cuatro enfermedades con prescripción internacional de cuarentena.

 

Causas del cólera

La causa principal y desencadenante de esta enfermedad es una infección con la bacteria Vibrio cholerae. El habitad de mencionada bacteria es el agua, en mariscos y en el plancton. Esta bacteria es resistente especialmente al frío y al calor, pero se caracteriza por ser sensible a la falta de agua y a la luz del sol.

Cuando se trata del cólera la etapa desde el contagio hasta el brote de la enfermedad, es denominado período de incubación, este lapso de tiempo sucede desde unas horas hasta cinco días.

Actualmente el biotipo El Tor es el patógeno que desencadenante del cólera. De esta forma existen dos grupos de patógenos, denominados serogrupos, encargados de han generar hasta ahora la epidemia de cólera: el “01”, con los clásicos agentes El Tor.

El agente operante del cólera es especialmente el agua contaminada con heces, y muy inusual los alimentos contaminados en el tracto gastrointestinal de los seres humanos.

 

Síntomas del cólera

El cólera empieza mostrando síntomas tales como náuseas y diarrea “como agua de arroz”, posiblemente con vómitos. El volumen de líquido segregado puede alcanzar los 20 litros por día. Se desarrolla una deficiencia de líquidos corporales (deshidratación). En los casos de diarreas del cólera se producen entonces los síntomas de la deshidratación, con frecuencia ronquera, en primer lugar, y en la evolución puede producirse calambres musculares severos en las pantorrillas, insuficiencia renal y colapso circulatorio. La sangre se puede espesar debido a la pérdida de líquidos, que puede provocar obstrucciones en los vasos sanguíneos más pequeños (trombosis).

En casos extremos donde se presente una cólera fulminante, una hora después de manifestarse los síntomas, los afectados pueden sufrir presión arterial muy baja y luego morir en dos o tres horas.

 

Diagnóstico del cólera

El diagnóstico del cólera es posible de detectar a través de las heces o vómito, agentes que permiten establecerlo. El agente generador del cólera es muy sensible a la sequedad, razón por la cual el traslado de muestras al laboratorio debe en un medio húmedo. Las muestras de heces se diluyen y seguidamente se observan bajo el microscopio. En la muestra de heces de un paciente con la enfermedad del cólera, habitan numerosos bastoncillos móviles con forma de coma del patógeno del cólera (vibrio cholerae).

 

Tratamiento del cólera

En primera base, el tratamiento del cólera consiste en llevar a cabo el reemplazo urgente de la pérdida de líquido, electrolitos y azúcar (glucosa).

En casos donde la terapia no se puede realizar por tratarse de zonas donde no hay suficiente cantidad de infusiones disponibles, la OMS ha desarrollado una sal y una solución de glucosa que contienen alcohol, que se compone de los siguientes componentes:

– Glucosa 20 g/l
– Bicarbonato de sodio 2,5 g/l
– Cloruro de sodio 3,5 g/l
– Cloruro de potasio 1,5 g/l

También se puede recomendar la administración de antibióticos cuanto antes, con el efecto de matar las bacterias en el intestino, pero estos no pueden solucionar la pérdida de líquido.

 

Evolución del cólera

Se estima que aproximadamente el 80% de los casos de contagio de cólera se prevé una evolución leve. Muy frecuentemente el cólera puede ser confundido con otras enfermedades diarreicas. En menos del 20% de los afectados presentan síntomas de riesgo de cólera. Esta enfermedad evoluciona de manera casi mortal cuando el cólera no es tratada correctamente o cuando jamás se recurre a un tratamiento. Si los afectados reciben a tiempo suficiente líquido, las probabilidades de la tasa de mortalidad se reduce a menos del 1%.

En España, el cólera es una enfermedad de declaración obligatoria. En estos casos el médico habitualmente reporta al departamento de sanidad pública local, que traslada los datos a las respectivas autoridades sanitarias superiores del país.

 

Prevención del cólera

La prevención frente al cólera hace énfasis primordialmente en evitar el agua contaminada y separar a las personas infectadas bajo cuarentena. El cólera es una de las enfermedades de cuarentena, así como lo es el ébola, la peste y la fiebre amarilla.

La vacuna con bacterias muertas de la cólera, denominada llamada vacunación activa, es recomendable para todas aquellas para personas expuestas a riesgo elevado de cólera.

Para los viajeros con destino hacia países o continentes donde se dan a frecuentemente casos de cólera, como ser América del Sur, deben llevar a cabo medidas básicas para prevenir la infección por el cólera:

– No beber agua sin tratar, utilizar sólo agua potable para lavarse los dientes.
– No utilizar hielo.
– Se deben pelar las frutas o verduras, o bien comerlas cocidas.
– Tener precaución con mariscos como los mejillones.

 


 

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