Leucoplasia

Leucoplasia

La leucoplasia se trata de una enfermedad que es distintiva por presentar placas blanquecinas específicamente en las mucosas que suelen no desvanecerse al lavarse. Una leucoplasia es desencadenada, entre otras cosas, por la inflamación de la capa superior de la mucosa. En una leucoplasia representa un grado alto de riesgo de que esta alteración generada en la mucosa influya en la aparición de un tumor maligno, los que son definidos como carcinoma espinocelular.

Las manchas representativas de una leucoplasia por lo general tienden a reflejarse especialmente en la cavidad bucal, principalmente en la mucosa de la mejilla, la lengua, el paladar y el suelo de la boca o los labios. En términos técnicos, los especialistas médicos para tal patrón de leucoplasia utilizan el termino leucoplasia oral. Sin embargo una leucoplasia también puede originarse y evolucionar en diferentes áreas del cuerpo. Por ejemplo, en la mucosa anal. Para tales condiciones los facultativos suelen referirse de una NIPA, lo que significa neoplastia intraepitelial perianal.

En el ejercicio médico, se refiera la leucoplasia de la mucosa bucal la como la más importante. Las causas que responsables de desencadenar una leucoplasia oral son específicamente las irritaciones que son generadas por aparatos mecánicos permanentes, como por el ejemplo los casos donde las prótesis dentales pudieron ser mal colocadas, además puede atribuirse al consumo de nicotina crónico. Si no se presentan causas responsables, seguramente se hará alusión a la conocida y definida leucoplasia idiopática. En términos generales, una leucoplasia no es causa de molestias, razón por la cual tiende a ser descubierta por el médico familiar o por el dentista de forma rutinaria. No obstante se determinan diferentes patrones de la enfermedad que sí presentan sintomatología como dolores o escozores y se representan por su superficie verrugosa. Dichas leucoplasias verrugosas conllevan un grado de riesgo elevado de desembocar en un tumor maligno.

Es común que los médicos puedan diagnosticar fácilmente una leucoplasia explorando y palpando la alteración de la mucosa. En otros panoramas, para determinar y diferenciar la leucoplasia de otras enfermedades, como ser un lupus eritematoso, el médico recurre extraer muestras del tejido de la mucosa para analizarlas a través del microscopio. Si se presenta la situación en que la enfermedad no se resuelve por sí misma en el lapso de unas semanas, una vez ya erradicada la causa responsable de la leucoplasia, en tal caso el médico procederá a una pequeña operación con el fin de extirpar la mucosa perjudicada. A causa de la recurrente aparición de nuevas leucoplasias, es apropiado recurrir a controles posteriores regularmente.

 

Definición de la Leucoplasia

El termino leucoplasia deriva del griego leukos, blanco y plakos, placa. Estos a la vez se asemejan a parches, blanquecinos en la mucosa de específicas zonas corporales que no pueden ser clasificadas dentro de otra enfermedad conocida. Estas se producen a causa de una considerable callosidad de la capa superficial del tejido de la mucosa. El color blanquecino es producido ya que las células encallecidas se inflaman y rezuman en este entorno húmedo.

Las leucoplasias se desarrollan especialmente en el área de la boca. Es por tal razón que las lesiones mucosas ahí generadas se definen como leucoplasia oral. Dentro de la cavidad bucal se ven perjudicados específicamente la mucosa de la mejilla, la lengua y el suelo de la boca. Además es bastante común que se presente una leucoplasia oral en el paladar o los labios. Pero aún más infrecuentes son las leucoplasias en el área de los genitales y del ano. En estos últimos escenarios de la enfermedad los médicos tienden a denominar la enfermedad neoplastia intraepitelial anal (NIA) o neoplastia intraepitelial perianal (NIPA).

Respecto a las incidencias de la enfermedad, en España la leucoplasia es muy infrecuente. De acuerdo a las precisiones realizadas, en un porcentaje bajo de un 1% de las mujeres y un 2% de los hombres, se ven perjudicados por una leucoplasia oral. En situaciones que se presente, las leucoplasias tienden hacerlo especialmente en varones de edad mediana o avanzada. Respecto a las personas fumadoras, estas son las más expuestas.

 

Causas de la Leucoplasia

Las causas que desencadenan una leucoplasia tienden a ser diversas. En relación a la cavidad bucal, en la mucosa de la lengua o de la mejilla, en estos casos la irritación crónica y permanente por lo general tiende a ser producto de objetos mecánicos mal colocados, por ejemplo una prótesis dental, aparatos ortodónticos o caries dentales. En este patrón de leucoplasia, por lo general se puede resolver por sí misma, sencillamente erradicando las causas.

El componente esencial que provoca una leucoplasia en el área bucal, es el consumo de nicotina, elevado consumo de alcohol, inadecuada higiene bucal, carencia de vitamina A y B y de hierro.

 

Síntomas de la Leucoplasia

Es común que las leucoplasias no tiendan a generar ninguna sintomatología, por eso suelen ser detectadas casualmente por el médico de familia o el dentista.

De acuerdo a su apariencia, estas pueden ser clasificadas en diversas fases en una leucoplasia: el definido patrón homogéneo, o leucoplasia simple, y la no homogénea a la que pertenecen las leucoplasias verrugosas y las abiertas (erosivas).

Respecto a la evolución de la leucoplasia se eleva en cantidad y en tamaño del área enrojecida, de tal forma que la hinchazón blanquecina de la capa córnea apenas es visible. En esta se denomina como una eritroplaquia (del griego erythros, rojo) que significa un tumor maligno.

 

Diagnóstico de la Leucoplasia

El diagnóstico de una leucoplasia por lo general suele ser determinado casualmente, esto sucede cuando el médico o el dentista realizan una exploración de control rutinario. El facultativo determina la enfermedad por sus características representativas que implican una alteración de color blanquecino de la mucosa. Para poder diagnosticar una leucoplasia o diferenciarla de otras enfermedades, como por ejemplo el liquen plano o el lupus eritematoso, el médico recurre a una prueba de extracción de tejido de la zona perjudicada (biopsia).

 

Tratamiento de la Leucoplasia

El tratamiento correspondiente a una leucoplasia, consiste en reconocer en primera instancia la causa de la irritación crónica que ha provocado la alteración de la mucosa. Dicha causa tendrá que ser eliminada.

Caso contrario de no determinar el origen, el médico por lo general recurre a extirpar la mucosa dañada realizando una pequeña intervención quirúrgica.

En tal caso, se presentan diversas posibilidades, erradicar la mucosa perjudicada con la conocida extirpación electrocáustica, con dicho procedimiento se destruye la leucoplasia por calor. Además el facultativo puede proceder a practicar la criocirugía para insensibilizar por frío las células encallecidas o extirparlas a través del láser.

 

Evolución de la Leucoplasia

Las leucoplasias en grados bastante progresados, tienden a aumentar y desembocar en tumores malignos. Sin embargo, la leucoplasia más habitual, la definida leucoplasia simple, se caracteriza por resolverse una vez erradicada la causa y únicamente su degeneración es poco habitual, entre tanto la leucoplasia verrugosa conlleva un alto riesgo degenerativo. En ambos panoramas, es aconsejable tras la detección de una alteración en la mucosa, consultar prontamente al médico.

Por otra parte, la leucoplasia cuenta con la propiedad de reproducirse tras un tratamiento con éxito, razón por la cual es apropiado prestar atención y cuidar específicamente la mucosa posterior a una extirpación quirúrgica.

 

Prevención de la Leucoplasia

La patología puede ser prevenida evitando cuidadosamente aquellos factores que conllevan riesgo, como por ejemplo el tabaco o el consumo excesivo de alcohol. Además la higiene bucal es fundamental incluyendo el asistir a las revisiones dentales.

 


 

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