MENUMENU

Infarto Miocardio

Infarto Miocardio
Infarto Miocardio
Nota: 5 de 5 (100%) de (100%) 1 voto

El infarto cardiaco se refiere a una de las fuentes de mortalidad más habituales en los países desarrollados. No obstante, esta patología puede prevenirse estableciendo hábitos de vida saludables.

Es por tal razón que lo recomendable es evitar todos aquellos posibles factores de riesgo como ser el tabaquismo o el sobrepeso, e ir en pos del tratamiento apropiado para las patologías predisponentes como ser la hipertensión arterial.

El infarto cardiaco es originado debido a la oclusión de un vaso sanguíneo del corazón, lo que refiere a una arteria coronaria o de una rama de estas. Mencionados vasos proveen oxígeno y nutrientes al corazón.

En un panorama donde se presenta un infarto de miocardio, un trombo tapona uno de los vasos de tal modo que a la sangre se le hace imposible circular por medio de él, con lo que el corazón no recibe el aporte necesario de oxígeno y nutrientes. Esto genera daños en el tejido miocárdico, estas situaciones se genera la muerte de parte de este tejido.

Por otra parte si la irrigación del miocardio se manifiesta debido a un estrechamiento o una obstrucción de las arterias coronarias, se genera una cardiopatía isquémica (CI). Ciertos factores de riesgo, como ser el exceso de lípidos en sangre, también la diabetes mellitus, el tabaco, el sobrepeso, la hipertensión o el estrés influyen en la presencia de un infarto cardiaco y se estiman como causa de arteriosclerosis.

El infarto cardiaco o infarto de miocardio presenta en la mayoría de los casos síntomas inequívocos. Resulta muy representativo un dolor en el pecho intenso y continuado, opresivo, que puede esparcirse al brazo izquierdo. No obstante, además es posible que estas señales obtengan menor intensidad o que no tengan presencia alguna lo que se define como infarto de miocardio silente. La carencia total de los síntomas representativos es más común en las mujeres. Se estima que alrededor de un 40% de los ataques al corazón tienen presencia por la mañana, precisamente entre las seis y las doce, lo que está asociado con el aumento de la actividad de coagulación durante mencionadas horas. En relación a las percepciones de curación, es totalmente imprescindible y decisivo avisar lo más rápidamente posible a un servicio de urgencias y trasladar al paciente al hospital lo más pronto posible.

Durante las primeras horas tras el infarto cardiaco o también ataque al corazón, se cuenta con dos opciones para evitar la muerte de las células del miocardio a causa de la falta de riego sanguíneo: dilatar el vaso obstruido a través de un catéter cardiaco o disolver el trombo por medio de fármacos para rehabilitar el flujo sanguíneo, proceso conocido como tratamiento farmacológico de la trombosis: fibrinólisis. En el lapso 48 primeras horas son delicadamente críticas en el infarto de miocardio.

Es a través de un electrocardiograma (ECG) que se asienta la curva de actividad eléctrica del corazón y permite a los especialistas determinar si se ha desarrollado un infarto y en qué momento. Por otro lado, el tejido miocárdico necrótico expulsa a la sangre proteínas específicas denominadas enzimas cardiacas, cuya presencia se ratifica por medio de una analítica.

Como existe la probabilidad de que se presenten complicaciones futuras tras un infarto cardiaco como por ejemplo, arritmias, insuficiencia cardiaca izquierda o choque cardiogénico, es preciso da seguimiento al paciente en la unidad de vigilancia intensiva.

 

Definición de infarto miocardio

El infarto cardiaco es también denominado infarto de miocardio o ataque al corazón, estos términos hacen alusión a la muerte / infarto, de parte del músculo cardiaco / miocardio.

Esto se genera a causa de una obstrucción en por lo menos en uno de los grandes vasos, arterias coronarias, o bien una rama arterial de las mismas, que proveen nutrientes y oxígeno al corazón. Esta obstrucción genera que el tejido miocárdico no se abastezca de una irrigación necesaria y suficiente y por consiguiente muera.

Si se cuenta con la sospecha de un infarto cardiaco, también definido como infarto de miocardio, debe buscarse un tratamiento inmediatamente ya que de modo contrario, se desarrolla un daño definitivo en la zona cardiaca que no es abastecida con suficiente sangre.

Lo que respecta a tendencias, en España se cuentan con tasas de 200 y 50 casos nuevos por cada 100.000 varones y mujeres. Por lo general las tasas de relevancia y mortalidad en mayores de 65 años son más elevadas en relación a la población menor de 65 años.

Las tendencias directas del infarto cardiaco pueden diferir en relación a el sexo; en los hombres es más habitual que en las mujeres. Los varones no únicamente presentan una alta morbilidad, sino que también lo padecen a una edad notoriamente más temprana. Caso contrario de las mujeres, en ellas interviene un riesgo más alto de morir debido a las consecuencias de un infarto cardiaco.

 

Causas del infarto miocardio

En relación a las casas, la arteriosclerosis se posiciona como una de las causas más comunes del infarto cardiaco (infarto de miocardio).

Por otro lado, a parte de las causas especialmente responsables del infarto cardiaco, se cuenta con un espectro de factores que incrementan el riesgo de padecerlo y que se asocian con los de la cardiopatía coronaria:

– Edad avanzada.
– Tabaquismo.
– Incremento de colesterol en sangre.
– Hipertensión arterial.
– Diabetes mellitus.
– Sobrepeso, obesidad.
– Estrés.
– Carencia de ejercicio físico.
– Factores hereditarios.

 

Síntomas del infarto miocardio

La sintomatología representativa de un infarto cardiaco agudo / infarto de miocardio son:

– Dolor severo por un lapso de más de veinte minutos de duración, representada como una profunda opresión en el pecho, que puede esparcirse hacia el hombro, brazo, maxilar inferior o zona del epigastrio.
– Dolor aún más fuerte que el de la angina de pecho que no tiende a mejorar tras suministrar un spray de nitroglicerina (distinción importante respecto de un ataque anginoso).
– Percepción de intranquilidad hasta miedo a la muerte.
– Sudores fríos y palidez.
– Náuseas, vómito, mareo.
– Disnea.

 

Diagnóstico del infarto miocardio

El diagnóstico del infarto cardiaco (infarto de miocardio) se establece en primera base, reconociendo los síntomas que manifiesta el paciente.

No obstante, este puede sobrevenir sin la sintomatología representativa, especialmente en el caso de la mujer.

El ECG – electrocardiograma, procedimiento que guarda memoria de la curva de actividad eléctrica del corazón, cuenta con una vital decisiva en el diagnóstico del infarto cardiaco.

El llamado diagnóstico enzimático también influye a identificar un infarto cardiaco (infarto de miocardio).

 

Tratamiento del infarto miocardio

En las situaciones donde se presenta un infarto cardiaco agudo / infarto de miocardio, se emplea la normativa de que cuanto antes se suministre el tratamiento correspondiente, aumentan considerablemente a favor las perspectivas de curación.

En relación a las transcendencias del infarto cardiaco / infarto de miocardio, es preciso emplear una variedad medidas de primeros auxilios antes del tratamiento médico.

 

Evolución del infarto miocardio

En las situaciones de infarto cardiaco, llevar a cabo tempranamente un tratamiento apropiado resulta vital para el desarrollo y el pronóstico de la patología.

El desarrollo de la evolución es mejor cuantos menos factores de riesgo intervengan para el desarrollo de un infarto, factores como tabaquismo, sobrepeso, edad avanzada, etc. Los pacientes que concentran varios factores de riesgo se enfrentan pronóstico desfavorable.

En relación a las mujeres, el pronóstico del infarto agudo de miocardio es menos benigno en comparación a las situaciones de esta patología en los hombres.

 

Prevención del infarto miocardio

Se puede prevenir un infarto cardiaco a través de cuidados al corazón y evitando al máximo los factores de riesgo que intervienen en el origen de arteriosclerosis. Para ello es recomendable:

– Excluir la nicotina.
– Mantener una dieta adecuada.
– Llevar a cabo ejercicio con regularidad.
– Realizar deporte de forma controlada. Las actividades más favorables para prevenir un ataque al corazón son: ciclismo y la natación.
– Sostener un tratamiento apropiado para la diabetes mellitus, la hipertensión arterial o el exceso de colesterol.
– Se recomienda consumir pocas grasas animales y pocos alimentos con azúcar.

 


 

Información obtenida de fuentes externas. Desde www.salud-vida.es no nos hacemos responsables del uso o interpretación que se le dé a la información aquí mostrada ni de la autenticidad o veracidad de la misma.

 

También te puede interesar

COMPARTE ESTA PÁGINA EN TUS REDES SOCIALES

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *