Ciática

Ciática

Cuando el nervio ciático situado entre la cuarta vértebra lumbar y la segunda vértebra del sacro de la columna vertebral se encuentra entumecido, se está frente a un escenario de dolor de ciática, un dolor de tipo nervioso. Un ejemplo claro es un hernia discal, esta puede provocar un dolor de ciática.

Los dolores en la parte inferior de la espalda extendido hasta la pierna tras agacharse o cargar objetos pesados, son escenarios que apuntan hacia la ciática. Siendo estos los típicos síntomas que presenta. La ciática también puede verse complementada de trastornos sensoriales y parálisis.

El tratamiento para la ciática consiste en primera instancia en la prescripción de medicamentos analgésicos y antiinflamatorios, acompañados de ejercicios fisioterapéuticos, con el afán de reducir los dolores y demás molestias. Los dolores ocasionados por la ciática por lo general desaparecen por sí mismos tras el paso de los días, pudiendo este proceso extenderse hasta un máximo de seis semanas.

Si los sistemas persisten a largo plazo en caso de problemas de espalda como la ciática, es aconsejable reforzar la musculatura de la espalda y a la vez ejercitarse lo suficientemente y de manera regular.

Cuando se presentan determinadas circunstancias, necesaria una intervención quirúrgica.

Las recomendaciones frente a la ciática son:

– No levantar grandes pesos inclinando la espalda, sino doblando las rodillas.
– Evitar al máximo realizar posturas incorrectas o sentarse mal, ya que esto empuja hacia el desgaste de los discos intervertebrales y provocar ciática.

 

Definición de ciática

La ciática es un término que hace alusión a un dolor nervioso (= neuralgia) donde el responsable de dicho dolor nervioso es el nervio ciático (= nervus ischiadicus).

Estos dolores y molestias que son provocados por la ciática hacen presencia situándose en el área de suministro del nervio ciático: el nervio ciático está localizado en la médula espinal entre la cuarta vértebra lumbar (L4 = cuarta vértebra lumbar) y la segunda vértebra del sacro (S2 = segunda vértebra del sacro) de la columna vertebral, partiendo desde este lugar el nervio se extiende hasta la pierna, es por tal razón que la ciática se manifiesta por dolores de espalda en su parte inferior que se despliegan hasta la pierna.

Los escenarios donde se diagnostica lumbago los dolores se condicionan a la espalda. Si aparecen lumbago y ciática al mismo tiempo, se da la llamada lumbociática.

 

Causas de la ciática

Las causas habituales por la que se presentan dolores provocados por la ciática son variados, pero principalmente una de las causas con mayor relevancia es que muy frecuentemente el nervio ciático (nervus ischiadicus) se encuentra contraído o entumecido, en este caso lo están sus raíces nerviosas en la médula espinal a la altura de la cuarta vértebra lumbar (L4) y la segunda vértebra del sacro (S2) de la columna vertebral.

Otras causas frecuentes pueden tratarse de:

– Contracturas musculares
– Bloqueos de las vértebras
– Protrusión de un disco intervertebral
– Hernia discal (prolapso)

También se consideran causas como los son cambios degenerativos de los dos discos intervertebrales inferiores de la columna dorsal (entre la L4 y la L5, así como entre la L5 y la S1).

Otras causas posibles y consideras extrañas son: los estrechamientos en el área vertebral por tumores, así como neuritis y otros procesos inflamatorios.

 

Síntomas de la ciática

El dolor de espalda en la parte inferior de la misma (localizados a la altura de las vértebras lumbares), que se dispersa hasta la pierna, son los síntomas característicos de la ciática. Los dolores peculiares de la ciática, se distinguen por ser dolores punzantes o agudos.

En casos donde la ciática se origine por una hernia discal en la que el nervio ciático se encuentra contraído, los síntomas aparecen en la mayoría de los casos repentinamente con un grado de dolor fuerte.

Los dolores ciáticos que se dispersan hasta la pierna no siempre son una señal o alerta de un nervio ciático dañado. Además de los dolores pueden emerger síntomas neurológicos de la ciática como trastornos sensoriales (sensación de entumecimiento, hormigueo) o parálisis. En panoramas de ciática grave, se originan trastornos intestinales o de vejiga (incontinencia).

 

Diagnóstico de la ciática

El diagnóstico de la ciática se establece a través de la descripción de los síntomas:

Los dolores en la parte inferior de la espalda extendido hasta la pierna tras agacharse o cargar objetos pesados, son escenarios que apuntan hacia la ciática.

Además de los exámenes físicos, el diagnóstico de la ciática se puede confirmar a través de:

– Radiografías
– Tomografías computerizadas (TC) y tomografías por resonancia magnética (TRM)
– Ecografías
– Análisis de sangre
– Punciones lumbares (examen del líquido cerebral y meduloespinal)
– Otros exámenes neurológicos

 

Tratamiento de la ciática

El tratamiento de la ciática responde a los síntomas y causas que dan origen a su aparición con el propósito de erradicar el dolor.

El médico puede prescribir analgésicos inyectados en la musculatura de la espalda (por ejemplo, diclofenaco), anestésicos locales como ser medicamentos que ayudaran a relajar los músculos y antiinflamatorios (como la cortisona).

Algunas recomendaciones básicas es el reposo, guardar cama y el calor. En ciertos casos se remite a programas de formación estandarizados (escuela de la espalda), fisioterapia, quiropráctica, masajes y acupuntura.

Existen panoramas donde es requerida una operación, en casos donde los pacientes:

– Padecen hernias discales fuertes o recurrentes
– Presentan trastornos motores cada vez mayores
– Desarrollan el llamado síndrome de cauda equina.

 

Evolución de la ciática

La evolución de la ciática por lo general tiende a ser bastante positiva. En el mayor porcentajes de los casos donde se presenta una ciática los dolores pueden permanecer desde un par de días con un máximo de seis semanas y estos tienden desaparecer por sí solos. También cuando el nervio ciático está entumecido a causa de una hernia discal, las posibilidades de curación espontánea de la ciática son altas.

Cuando las molestias son persistentes se recomienda una operación para erradicar definitivamente las molestias.

 

Prevención de la ciática

La prevención de la ciática se basa en medidas prácticas y sencillas de implementar:

– Evitar levantar objetos pesado agachando la espalda, se recomienda flexionar las rodillas manteniendo la espalda recta.
– Evitar posturas incorrectas o sentarse mal, esto puede provocar desgaste a la larga los discos intervertebrales y provocar ciática.
– Realizar regularmente ejercicio y deporte, incluyendo con ejercicios de gimnasia para la espalda.

 


 

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