Herpes Labial

Herpes Labial
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Cuando se refiere al herpes labial – herpes labialis, se refiere al patrón de herpes más común. Dicha infección se origina por determinados virus del herpes simple. Las infecciones generadas por mencionados herpesvirus se integran entre todas aquellas enfermedades infecciosas de la piel más numerosas.

El virus del herpes simple actualmente se encuentra bastante esparcido por el mundo. Se diferencian entre ocho tipos diferentes de virus de la familia herpesvirus. En este caso, uno de los principales responsables de provocar el herpes labial es el virus herpes simple tipo I (VHS-I).

Se estima que alrededor del 85% de la población mundial se encuentra infectada por el herpes simple tipo I, y por ende cuentan con la presencia de herpes labial. En la mayoría de los casos presentados, la infección con VHS-I sucede en la misma niñez, por medio del contagio de madre a hijo.

Los virus persisten para siempre en el organismo, lo que significa que se es propenso a futuras recidivas de erupciones del herpes labial.

Por lo general, el sistema inmunitario imposibilita la presencia del herpes virus. No obstante, frente a un sistema inmunológico débil, el ADN del virus resurge, razón por la cual se originan nuevos virus en las células infectadas. Así de tal forma es cómo se da lugar a una segunda infección, lo que se define como infección secundaria, esta generalmente se presenta con una visible calentura en el labio.

En relación a las causas, existen una determinada gama de factores que pueden generar la manifestación del herpes labial, por ejemplo, la irritación de la piel, quemaduras, quemaduras de sol, estrés o alteraciones hormonales, asimismo como aquellas alteraciones durante la menstruación o el embarazo. Además se cuenta el contagio por terceras personas

La piel que es perjudicada por el herpes labial comúnmente se encuentra tirante, irritada y genera picor. Debido a este escenario, en el labio se manifiestan pequeñas vesículas inflamadas, que comúnmente suelen ser dolorosas, con pus y por consiguiente formación de costra.

Comúnmente todas aquellas las lesiones provocadas por el herpes labial cuentan con la posibilidad de tratarse favorablemente. En general el tratamiento se realiza a través la aplicación de pomadas. Es habitual que no surjan empeoramientos, tal como el herpes ocular con queratitis, aunque puede suceder. En los bebes lactantes la infección por el germen patógeno del herpes labial tiende a presentar un cuadro más grave, este puede llegar a generar infección de herpes en la piel, boca y ojos, así como también una infección general con focos infecciosos en diferentes órganos como ser pulmón, cerebro, hígado, riñones o incluso puede llegar a provocar una encefalitis. Por tal razón es vital prevenir el contagio de herpes labial durante el periodo del embarazo y en lactantes.

 

Definición de herpes labial

En definición el herpes labial-herpes labialis es derivada de una infección vírica que es generada por determinados virus del herpes.

El término herpes hace alusión también otras enfermedades. Además del herpes labialis, termino representativo para el herpes labial, existen otros patrones como ser el herpes genitalis y el herpes zóster, entre otros. Los agentes responsables de detonar estas enfermedades son un espectro diverso de virus del herpes. Uno de los herpesvirus más representativos se trata del virus del herpes simple (VHS), este a su vez es definido como herpes virus humanos (HVH).

A las infecciones por virus del herpes simple como el herpes labial, se les denomina comúnmente herpes. Además se cuenta con ocho virus de la familia del herpes. El virus del herpes simple tipo I (VHS-I) puede provocar los siguientes patrones de herpes:

– Herpes (simple) labialis: herpes labial.
– Herpes (simple) nasalis: herpes en el área nasal.
– Herpes (simple) genitalis: herpes en la zona genital.
– Herpes (simple) perianalis/glutealis: herpes en el área anal y glútea.
– Queratoconjuntivitis herpética: herpes en la conjuntiva.
– Estomatitis herpética: herpes en la mucosa bucal.
– Herpes (simple) facialis/buccalis: herpes en el rostro, específicamente en las mejillas.

 

Causas del herpes labial

La causa del herpes labial (herpes labialis) proviene de dos agentes patógenos diferentes: el virus del herpes simple (VHS), concretamente, el herpesvirus humano (HVH) tipo I y tipo II. Ambos agentes patógenos del herpes labial, VHS-I y VHS-II, están muy relacionados entre ellos. Son responsables de toda una serie de brotes herpéticos.

Ante un sistema inmunológico debilitado, el ADN del virus se reactiva y vuelven a crearse nuevos virus en las células infectadas. Aquí es cuando se produce una segunda infección (infección secundaria), con la visible calentura.

La reactivación del germen patógeno y, consecuentemente, la creación del herpes labial están asociadas a algunas de las siguientes causas:

– Irritación de la piel.
– Quemaduras.
– Quemaduras solares.
– Lesiones.
– Irritación del ganglio (inflamación, tratamiento odontológico).
– Estrés.
– Alteración hormonal (por ejemplo, menstruación).
– Fiebre.
– Enfermedades tumorales.
– Neumonía bacteriana.

 

Síntomas del herpes labial

El herpes labial se caracteriza por presentar una sintomatología similar los del herpes genital.

Es muy frecuente que se presente como primera base síntomas de la calentura los cuales se generan precipitadamente. La piel perjudicada queda tirante, irritada, sensible y provoca picor. Como consecuencia surgen vesículas representativas de las calenturas, un tanto inflamadas, las cuales tienden a ser dolorosas, acompañadas con pus y costra en las mucosas del área labial. En ciertas ocasiones el herpes labial puede provocar una inflamación de los ganglios linfáticos.

Sin embargo, en la mayoría de las situaciones, la infección por el agente patógeno del herpes labial en neonatos se evoluciona de forma grave.

 

Diagnóstico del herpes labial

El diagnóstico del herpes labial (herpes labialis) consiste en considerar el historial clínico (anamnesis) del paciente y las molestias representativas de la sintomatología. Elementos como las vesículas inflamadas acompañadas con pus y costra en las mucosas del área labial y/o nasal son una manifestación indicativa de que se presenta un cuadro clínico de un herpes labial. En ocasiones la calentura puede presentarse complementada con los ganglios linfáticos inflamados. No obstante lo que no puede establecer tomando en cuenta los síntomas externos es el virus del herpes simple tipo I o tipo II.

El diagnóstico solo se puede ratificar a través del análisis del agente patógeno en una prueba de sangre.

 

Tratamiento del herpes labial

El tratamiento del herpes labial se establece en función de la gravedad de los síntomas que se presente en el afectado. Si la piel o las mucosas se observan mínimamente afectadas, apenas se requiere un tratamiento.

Contra el herpes labial se emplea un antiviral en forma de pomada y esta se aplica en las zonas inflamadas. Sin embargo, en los escenarios más graves, es posible recurrir a este recurso directamente inyectándolo por vía intravenosa.

Además se puede tomar mano de unas tiritas especiales, estas se conocen como parches contra herpes, con el fin de aliviar los dolores y actúan efectivamente contra la infección.

 

Evolución del herpes labial

Comúnmente la primera infección del herpes labial tiende a evolucionar sin impactantes incidencias. Por otra parte el virus del herpes responsable persiste en el organismo, razón por la cual puede reactivarse.

Especialmente en niños la infección del agente patógeno del herpes labial tiende a evolucionar con un alto grado de gravedad con las siguientes complicaciones:

– Infección generalizada.
– Infección herpética en piel, boca y ojos.
– Encefalitis.

 

Prevención del herpes labial

El herpes labial es una patología que no se puede prevenir. No obstante sí se pueden implementar diferentes medidas de precaución para evitar y a la vez mitigar un extenso brote adicional:

– Tratar de dormir suficientemente.
– Conservar un modo de vida saludable.
– Evitar el estrés.
– Fortalecer su sistema inmunitario.
– Protegerse de los rayos UV.

 


 

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