VIH y SIDA

VIH y SIDA
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Es importante destacar que SIDA y VIH no significan lo mismo. La abreviatura VIH hace alusión al patógeno que desencadena la enfermedad del SIDA: el virus de la inmunodeficiencia humana. Una infección por VIH puede presentarse tras un desarrollo de años en la enfermedad del SIDA, que se trata de una inmunodeficiencia.

Entre tanto, la abreviatura SIDA se define como síndrome de inmunodeficiencia adquirida, en inglés AIDS: Acquired Immuno Deficiency Syndrome. El VIH es trasladado especialmente por medio de las relaciones sexuales, sin embargo, también pueden causarlo aquellos productos sanguíneos infectados y las jeringuillas usadas intercambiadas entre drogodependientes.

La persona infectada por VIH se le adjudica como VIH positivo y esta tiene la probabilidad de enfermar de SIDA en un futuro. Tras el transcurso de días o meses de haberse infectado con el VIH, es posible la manifestación de una enfermedad aguda por VIH. Los síntomas típicos y característicos son semejantes a los de una infección gripal y se distinguen por desaparecer tras el lapso de unos días o semanas. Posteriormente el afectado tiende a estar años e incluso décadas sin molestia alguna.

La transmisión del VIH puede ser llevarse a cabo por medio de diferentes vías:

– Sexualmente.
– Por el uso de jeringuillas infectadas, en el caso de los drogodependientes que suelen intercambian los objetos para inyectarse.
– Por productos sanguíneos y aparatos médicos no desinfectados.

El referirse de una infección de SIDA es incorrecto en sentido estricto, ya que lo que se transmite es el virus del VIH (infección por VIH) lo cual no tiene porqué desprenderse siempre en SIDA.

Para diagnosticar si existe una infección de VIH, se recurre a la realización de la denominada prueba del VIH. Esta prueba consiste en un análisis de anticuerpos: en los escenarios donde se cuenta con anticuerpos contra el virus del VIH en la sangre, se precisa que los virus del VIH también se encuentran presentes en el cuerpo, por lo que el análisis desemboca en un resultado positivo. De tal punto surge la ideología de definir su alguien es “VIH positivo”. Para obtener un resultado ratificado de la prueba, es necesario haber pasado, tras una probable infección mínimo tres meses antes de llevarla a cabo.

En la evolución posterior de una infección por VIH sí es evidente que pueden elevarse los síntomas representativos que en circunstancias específicas abren brecha a la erupción del SIDA. En los casos donde el SIDA es muy evidente, los afectados tiende a sufrir perdida de peso de manera notoria, además sufren con más constancia enfermedades infecciosas en relación a una persona sana y pueden desarrollar formas específicas de cáncer que son típicas y representativas del SIDA, las que son denominadas como enfermedades indicadoras de SIDA.

El SIDA es característico por tratarse de una enfermedad con una evolución crónica, gracias a nuevos medicamentos que evitan que el virus se disperse por el cuerpo, demorando de tal forma la aparición del SIDA. Sin embargo la enfermedad es tratable aunque no sea curable.

 

Definición de la infección por VIH y SIDA

En relación a las definiciones, SIDA y VIH determinan estados diferentes:

– SIDA hace alusión a la abreviatura del síndrome de inmunodeficiencia adquirida.
– VIH se trata del virus de la inmunodeficiencia humana.

El VIH es el patógeno del SIDA. Una infección con el virus del VIH, la infección por VIH, puede concluir con los años en un SIDA inmunodeficiente. Por lo general se considera que una persona es VIH positiva cuando tiene el virus del VIH. “Positivo” se refiere que se han especificado anticuerpos en la sangre como respuesta del cuerpo frente a los virus del VIH. Lo que significa que en este panorama, “positivo” no tiene la acepción de “bueno”.

 

Causas de la infección por VIH y SIDA

La enfermedad del SIDA es originada y desarrollada a partir de una infección por VIH y esta es generada por su virus de inmunodeficiencia humana.

El VIH se transmite especialmente por la sangre y el esperma. Es por tal razón que aquellas personas que mantienen relaciones sexuales sin protección o los drogodependientes que intercambian las jeringuillas, se encuentran en la línea con más exposición a padecer la transmisión del VIH. En España, el 79% de los casos de VIH en el 2010 fueron derivados por vía sexual.

 

Síntomas de la infección por VIH y SIDA

Tras el paso de unas cuantas semanas después de una infección por VIH (virus de inmunodeficiencia humana) es posible la manifestación de síntomas como ser una inflamación de los ganglios linfáticos y agotamiento. Los infectados con el VIH no reflejan ninguna sintomatología en especial que pudiera ser un indicativo decisivo que padece la infección.

Sin embargo dentro del contexto de la enfermedad inmunodeficiente del SIDA, se manifiestan síntomas representativos, como es una considerable pérdida de peso en exceso y diarreas permanentes.

Los especialistas en materia hacen una segmentación de tres estadios de infección por VIH y de SIDA: estadio A, B y C.

La clasificación del VIH o del SIDA en estadio A, B C no genera información determinada sobre si el afectado aún cuenta con suficientes células inmunes (células T) o no.

1: indica que existe aún la cantidad suficiente de células T auxiliares (más de 500 por micro litro de sangre).

2: señala que existe una cantidad mediana de células T auxiliares (entre 200 y 500 por microlitro de sangre).

3: únicamente se cuenta con unas pocas células T auxiliares, menos de 200 por microlitro de sangre.

 

Diagnóstico de la infección por VIH y SIDA

Un diagnóstico precoz es una clave vital en el aspecto de la evolución posterior de una enfermedad por VIH y SIDA. La efectividad de un tratamiento del VIH o del SIDA se asocia con el momento en que se inicie, es por tal razón que en cuanto se tenga la mínima sospecha de una infección se debe recurrir a realización de la prueba del VIH. Este análisis de anticuerpos contra el VIH la proponen las delegaciones de sanidad regionales de manera anónima y gratuita.

 

Tratamiento de la infección por VIH y SIDA

Si existe una infección por VIH, el tratamiento consiste en enfocarse en primera base a impedir que se desarrolle el mayor tiempo posible y que no dé lugar a la enfermedad del SIDA. En estas situaciones el tratamiento se dirige contra el mismo VIH.

El tratamiento contra el VIH se define a su vez como tratamiento antirretroviral altamente activo y su abreviatura es TARGA. En específico dicho tratamiento reúne los siguientes medicamentos:

– Los inhibidores de entrada.
– El inhibidor de la transcriptasa reversa.
– Inhibidores de integrasas.
– Los inhibidores de la proteasa.

 

Evolución de la infección por VIH y SIDA

En las situaciones donde se presenta la infección por VIH, la evolución tiende a ser muy diferente. El pronóstico de la enfermedad de infección por VIH y SIDA se ha elevado favorablemente gracias al desarrollo de nuevos medicamentos. Sin obstante, existen determinados componente que empeoran el escenario como ser una carga viral intensa (cantidad de VIH en la sangre), así como tener en existencia una mínima cantidad de células T auxiliares en la sangre.

 

Prevención de la infección por VIH y SIDA

Para poder prevenir efectivamente una infección por VIH y SIDA inmunodeficiente, es fundamental contar con educación e información profiláctica sobre el tema. Razón por la cual es imprescindible el asesoramiento y la explicación sobre el SIDA, ya que la población aún continua teniendo grandes incógnitas respecto al tema, específicamente en los que se relaciona al conocimiento y a los riesgos de una transmisión por VIH.

 


 

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