Las moléculas que se estudian como intermediarias entre la obesidad y el cáncer no causan cáncer, si no que se encarga de promoverlo, en concreto no causan las mutaciones que hacen que una célula normal se convierta en una célula cancerosa, sino más bien al contrario estas alimentan el crecimiento y la proliferación de las células malignas.

Investigaciones realizadas por expertos de la universidad de hokkaido en Japón encontraron que la obesidad inhibe el mecanismo de defensa contra el cáncer, mediante un estudio que realizo en ratones, los cuales contenían una proteína mutante llamada Ras y conocida como cáncer, estas células epiteliales normalmente se encargan de eliminar las células transformadas por Ras y que son altamente malignas.

A estos se les mantenía con una dieta rica en grasas, durante el proceso los investigadores pudieron observar que el mecanismo de defensa contra el cáncer era suprimido , lo cual generaba un aumento en el número de células trasformadas como Ras las cuales quedan en el tejido, dicha supresión se pudo observar a nivel del páncreas y el intestino.

Según los investigadores dicho hallazgo podría ser utilizado como material preventivo del cáncer, aumentando el refuerzo del mecanismo de defensa epitelial con fármacos antiinflamatorios, puesto que el experimento donde se utilizó ratones y las células cultivadas revelaron que los ácidos grasos y la inflamación crónica causan la supresión del mecanismo de defensa, los ratones que eran alimentados con una dieta rica en grasas llevaban un tratamiento con aspirinas, la cual era utilizada por sus propiedades antiinflamatorias, para lo cual el mecanismo de defensa tuvo mejoras sustancialmente.

 

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